Un cambio climático se define como la variación en el estado del sistema climático, formado por la atmósfera, la hidrosfera, la criosfera, la litosfera y la biosfera, que perdura durante periodos de tiempo suficientemente largos (décadas o más tiempo2) hasta alcanzar un nuevo equilibrio.

Inger Andersen, la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente defiende la necesidad de combatir el calentamiento global con soluciones basadas en la propia naturaleza y nos explica las estrategias que podemos poner en marcha.

 

¿Qué significa la idea soluciones basadas en la naturaleza?
Se trata de acciones que protegen o restauran ecosistemas naturales y los gestionan de una manera sostenible y, a la vez, abordan desafíos sociales suministrando, por tanto, bienestar a los humanos y beneficios a la biodiversidad. Así que, ya se trate de alimentación, cambio climático, acceso al agua potable, salud, gestión del riesgo de desastres o desarrollo económico, la naturaleza puede ayudarnos a encontrar el camino.
El cambio climático es una parte importante en la solución del rompecabezas. Hay muchas formas de abordar el cambio climático, pero una de las más efectivas e inmediatas está en el umbral de nuestra puerta… la naturaleza.
Por ejemplo, las soluciones basadas en la naturaleza pueden centrarse en reducir las emisiones producidas por las prácticas agrícolas o de deforestación y mejorando la capacidad de los ecosistemas naturales para eliminar dióxido de carbono de la atmósfera. Hay que recordar que es el dióxido de carbono el que contribuye a los gases de efecto invernadero que conducen al calentamiento global.
¿Qué espectro de soluciones está disponible?
La mayoría de las soluciones vienen de reforzar o restaurar los ecosistemas naturales existentes. Por ejemplo, los bosques no solamente absorben carbono, también nos defienden de los impactos más devastadores. Plantar árboles de manera cuidadosa puede actuar como cortafuego o aliviar las inundaciones gracias a su forma de absorber agua como esponjas; colocar árboles cerca de los campos de cultivo puede protegerlos contra la acción erosiva de las lluvias; cambiar nuestras prácticas sobre la tierra de cultivo puede reducir un 30% de las emisiones, logrando el objetivo establecido en el Acuerdo de París.
Restaurar las turberas y otros ecosistemas naturales es también una forma de solución basada en la naturaleza.

 

[Img #57268]

¿Cuán efectivas son estas soluciones y cuál es su coste financiero?
La naturaleza está disponible ahora y debemos usarla; no hay rápidos parches tecnológicos que tengan la misma escala de impacto que ofrecen las soluciones basadas en la naturaleza. De hecho, estas soluciones pueden suministrar más de un tercio de la reducción de emisiones que se necesitan a nivel mundial de aquí al 2030.
Crucialmente, lo que se necesita es un aumento urgente en la inversión para desbloquear el potencial de la naturaleza. Ahora mismo, estas soluciones reciben menos del tres por ciento de la financiación para el apartado climático, incluso cuando son las más efectivas. Además, ofrecen una rentabilidad muy alta en las potenciales inversiones, añadiendo billones de dólares a la economía mundial. Por ejemplo, la creación de la Gran Muralla Verde es un ambicioso proyecto para revertir la desertificación en la región africana del Sahel y puede llegar a crear hasta diez millones de empleos de aquí al 2030, teniendo beneficios secundarios como la reducción de la migración.
Estas soluciones tienen que ser integradas en los esfuerzos por la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos. A nivel mundial, los Gobiernos deben alinear sus esfuerzos y comprometerse a invertir en estas soluciones como parte de sus políticas nacionales.

11/06/2017. Baleares. España. Objetos plásticos gigantes emergen del agua en el Mediterráneo. A primera hora de la mañana, activistas de Greenpeace, han llevado a cabo en aguas baleares una acción simbólica para visibilizar el problema de la contaminación por plásticos en los mares, y más en concreto en el Mediterráneo. La organización ha colocado diez objetos gigantes (1), algunos de los más comunes que se encuentran en playas y mares (dos botellas de 12 metros, dos vasos de 6, tapones y pajitas) para visibilizar lo que está pasando bajo las aguas mediterráneas, aunque no se pueda ver. El buque insignia de Greenpeace, el Rainbow Warrior ha comenzado una gira en España y continuará en Italia, Croacia y Grecia. La última etapa llevará a la nave a la costa búlgara del Mar Negro, una cuenca también afectada por la contaminación plástica. Durante el tour "Menos Plástico, Más Mediterráneo", el Rainbow Warrior se detendrá en varios puertos de cada país y el equipo de a bordo se reunirá con políticos, realizará eventos de puertas abiertas para el público y realizará experimentos científicos simples para exponer plásticos. Además, en el mar, el buque llevará a cabo investigaciones científicas en colaboración con instituciones científicas de cada país. ©Greenpeace Handout/Pedro ARMESTRE - No sales - No Archives - Editorial Use Only - Free use only for 14 days after release. Photo provided by GREENPEACE, distributed handout photo to be used only to illustrate news reporting or commentary on the facts or events depicted in this image.

Ha dado algunos ejemplos, pero ¿cuál es el peso de estas soluciones en la lucha contra el clima?
La cuestión final es que no podemos limitar el calentamiento global a 1,5 ó 2 grados centígrados sin soluciones basadas en la naturaleza. Estas tienen el potencial de reducir las emisiones de carbono en 12 gigatones anuales, lo que equivale a las emisiones de todas las centrales térmicas basadas en el carbón en todo el mundo. Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta que, primero, aumentar nuestras ambiciones exige comprometerse simultáneamente en una transición energética y una mayor inversión en la naturaleza; y segundo, si no actuamos ahora, la capacidad de proteger a la humanidad disminuirá aún más. Así que la naturaleza está en la mesa como una solución a la cuestión climática, pero solo si aprovechamos el momento. Las buenas noticias son que la naturaleza perdona y es hora de darle la oportunidad que merece.

4895_el-cambio-climatico-altera-la-magnitud-de-las-inundaciones-en-europa

¿Hay los suficientes proyectos basados actualmente en estas soluciones como para hacer una diferencia?
Estamos en un periodo de emergencia mundial, pero también en un momento de impulso sin precedentes. La gente joven nos está exigiendo responsabilidades y, cada semana, un Gobierno en alguna parte del mundo, se compromete a tomar medidas. Las soluciones basadas en la naturaleza están disponibles inmediatamente, son rentables y pueden aumentarse dependiendo de las necesidades. Cualquier país puede actuar.
Tenemos muchos ejemplos existosos. Cuando se complete la Gran Muralla Verde en 2030, la tierra restaurada absorberá el equivalente a mantener aparcados todos automóviles de California durante 3,5 años. En Nigeria, la reforestación ha mejorado la cobertura forestal, reduciendo de tres horas a 30 minutos el tiempo en el que las mujeres tienen que ir a buscar leña. Y en Medellín, en Colombia, se han reducido las temperaturas en 2 grados convirtiendo sus junglas de cemento en bosques urbanos.
Así que necesitamos aumentar estas iniciativas, construir sobre el momento político actual y proveer soluciones a una escala porque cuando le damos una oportunidad a la naturaleza, tenemos una mayor oportunidad de lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Pin It on Pinterest

Share This