Se ha finalizado el estudio más completo sobre restos de caballos prehistóricos en la península ibérica. Concretamente, los autores del estudio han analizado vestigios que pertenecían a unos 46 caballos datados en la Edad del Hierro, entre los siglos VIII y VI aC, en el yacimiento de Can Roqueta, ubicado en la ciudad barcelonesa de Sabadell. Los resultados se han publicado en el Journal of Archaeological Science Reports.
El estudio es obra de investigadores del Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas (SERP) de la Universidad de Barcelona (UB), conjuntamente con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, el Laboratoire Geosciences Montpellier (CNRS, Universidad de Montpellier y Universidad de las Antillas), y el 608 Farm And Equine Veterinary Surgeons de Warwickshire (Reino Unido),
La investigación muestra la importancia de los caballos en la economía y la esfera ritual de las sociedades peninsulares en la época estudiada. El yacimiento presenta numerosos restos de caballos, a menudo en fosas excavadas cerca de sus hábitats. Los restos de los equinos están constituidos por partes destacadas, como los cráneos, o dispuestos en conexiones esqueléticas parciales (extremidades) e incluso formando el animal completo.
La investigación ha consistido en un estudio osteomorfológico de los restos que ha permitido detectar diferencias entre los animales estudiados: había desde caballos con una altura de aproximadamente un metro hasta otros con alrededor de 1,40. Los huesos encontrados también indican que los animales se utilizaban para montarlos y para transportar mercancías.

 

Además, se ha llevado a cabo por primera vez en la península ibérica un análisis de isótopos de estroncio aplicado a caballos. La relación isotópica 87Sr/86Sr se utiliza para determinar la alimentación y el área geográfica de cría de los caballos, ya que el estroncio se incorpora al esmalte dental mediante la ingesta de los vegetales y el agua del entorno, y el indicador varía según la composición geológica de cada zona. De este modo, la firma isotópica obtenida del esmalte dental permite saber que los caballos de Can Roqueta tenían una procedencia diversa: algunos habían sido criados en el mismo yacimiento o en los alrededores, mientras que otros especímenes son foráneos. Los análisis aún en curso intentarán concretar mejor dichas zonas de crianza.

 
«Esta diversidad de procedencia de los animales abre nuevas vías de estudio sobre la movilidad de las comunidades humanas del nordeste peninsular y sobre los contactos con comunidades del Mediterráneo occidental y del interior del territorio, más allá del registro material tradicional, casi siempre fundamentado en las cerámicas y los metales», explican los investigadores de la UB Silvia Albizuri y Francisco Javier López Cachero.
La investigación se ha llevado a cabo dentro del SERP, grupo dirigido por el catedrático Josep Maria Fullola, y en concreto en el contexto del proyecto «Familias, vecinos y forasteros en la prehistoria reciente del prelitoral catalán», financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y coliderado por Albizuri y López Cachero. (Fuente: UB)

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