Una imagen y un ordenador. Es todo lo que necesita el dermatólogo para poder realizar un diagnóstico aunque el paciente se encuentre a decenas, o miles, de kilómetros. Es la función principal de la teledermatología, que consiste en la atención de pacientes a distancia utilizando telecomunicaciones e informática. Y su valor como herramienta para la detección precoz de patologías como el cáncer de piel está resultando clave: en centros como el Hospital Macarena de Sevilla (España), uno de los pioneros en poner en marcha esta técnica, el diagnóstico precoz se ha duplicado mediante la telemedicina.
Según los resultados publicados en la revista especializada Journal Dermatology, mientras que en 2004 el diagnóstico del melanoma en fases precoces en la Unidad de Dermatología del Hospital Macarena no alcanzaba al 30 % de los nuevos casos, en 2015 la detección de este tipo de cáncer representaba el 60 % de los casos diagnosticados. «La salud digital permite optimizar el diagnóstico», asegura la Dra. Carme Carrion, directora del máster universitario de Salud Digital de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Pero, además, esta técnica tiene otras ventajas. «También ayuda a mejorar la comunicación entre profesional y paciente, y entre los propios profesionales, aspectos que facilitan el empoderamiento de los pacientes en el manejo de su propia salud», afirma la profesora de la UOC.
Según los expertos, la principal razón por la que la dermatología es la especialidad clínica con mayor desarrollo en telemedicina es que se trata de un campo en el que la imagen es clave. A través de ella, las telecomunicaciones permiten al dermatólogo un rápido acceso a los pacientes, filtrando de una manera muy eficiente la patología más relevante que, por su potencial gravedad, podrá ser atendida de una manera preferente.
De esa forma, se reducen las esperas y los casos que necesitan una rápida intervención pueden ser vistos con antelación. Por eso «la teledermatología es una apuesta a tener en cuenta en cualquier zona», señala la Dra. Carrion. Sin embargo, «es especialmente relevante en países de renta media y baja, dado el reducido número de profesionales formados, los pocos recursos disponibles y la alta prevalencia de enfermedades cutáneas», continúa Carme Carrion.

 
Dada su eficacia, todo apunta a que la teledermatología seguirá incrementando su presencia en los hospitales de todo el mundo. El Grupo de Imagen de la Academia Española de Dermatología y Venereología (GEDEI) realizó el estudio Modelos de práctica de la teledermatología en España. Estudio longitudinal 2009-2014 para analizar el grado de implantación de la teledermatología en España, y sus resultados mostraron que ya en ese período, entre 2009 y 2014, el número de centros que utilizaban la teledermatología prácticamente se triplicó en el país.
En este sentido, la formación específica para la teledermatología será cada vez más demandada. De ahí la alta matriculación en másteres como el de Salud Digital de la UOC. «La formación online (e-learning) es una muy buena estrategia para formar a aquellos dermatólogos que utilizarán la teledermatología en su práctica clínica habitual», afirma la Dra. Carrion.
Recomendaciones para evitar el cáncer de piel
Una de las patologías dermatológicas que puede revestir mayor gravedad es el cáncer de piel, cuya incidencia aumenta alrededor de un 10% cada año en países como España. De todos los casos diagnosticados, más del 90% pertenecen al cáncer de piel no melanoma, un tipo de cáncer que se produce en la capa más externa de la piel y cuyo factor de riesgo principal es la exposición crónica y prolongada a la radiación ultravioleta del sol.
Para prevenirlo, la Dra. Rosa Taberner, especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología y autora del blog Dermapixel, dirigido a profesionales de la salud, recomienda las siguientes medidas:

-Evitar la exposición solar directa en las horas de máxima irradiación, sobre todo entre las 11 y las 16 horas durante el verano.
-Utilizar fotoprotectores que eviten el daño de la radiación solar.
-Usar gorras, sombreros y gafas de sol.
Además, es importante consultar un profesional ante la presencia de signos que puedan alertarnos, como «un lunar de reciente aparición, sobre todo si aumenta de tamaño relativamente rápido, o tiene varios colores en su interior (marrones de diferentes tonos, negro, rojo), de márgenes irregulares, asimétrico y de más de 6 milímetros». Si nos encontramos en esa situación, el profesional médico debe evaluarlo para poder tratarlo de forma eficaz en caso de que sea una lesión sospechosa. (Fuente: UOC)

Pin It on Pinterest

Share This