El oso pardo vive en diversas regiones de Asia, América del Norte y Europa, Rusia, Canadá, y las partes más frías de los Estados Unidos. Alaska tiene las mayores poblaciones de osos pardos, donde tienen gran cantidad de espacio para distribuirse.

 

Asimismo, estos osos se caracterizan por tener un pelaje denso y muy tupido, poseen una pequeña cola que mide escasamente entre 7 y 8 centímetros. Igualmente tienen una gran cabeza que está acompañada por dos orejas redondeadas y pequeñas.

Los osos pardos machos pueden llegar a tener una altura de entre 70 a 152 centímetros, por lo que cuando estos animales se colocan en dos patas pueden lograr medir aproximadamente 2.8 metros. Por otra parte, su peso es variado ya que va desde 55 kilogramos hasta 680 kilogramos.

maxresdefault-3-500x281

No obstante, los osos pardos no cuentan con una visión desarrollada, pero su oído y olfato son muy buenos.

Atacó 664 veces a personas entre 2000 y 2015
Un grupo internacional de investigadores, liderado por Giulia Bombieri de la Universidad de Oviedo y Javier Naves de la Estación Biológica de Doñana-CSIC (España), ha recogido y analizado información sobre 664 ataques de oso pardo a seres humanos ocurridos entre los años 2000 y 2015 a lo largo de todo el área de distribución de la especie. Según su estudio, en Norteamérica se produjeron 183 ataques, 291 en Europa, y 190 en Asia. La investigación ha estado

Por otro lado, los osos pardos son los animales que poseen un mayor tamaño entre los animales terrestres que están en la fauna ibérica.

 

En general los ataques defensivos se producen en escenarios que son el resultado de comportamientos humanos inapropiados, por lo que el personal investigador señala la importancia de realizar campañas educativas.

oso-pardo-con-osezno-1080x675

La mayoría de estos contactos físicos (85,7%) resultaron en heridas y el 14,3% fueron mortales. Solo el 6,6% de todos los ataques ocurridos en Europa fueron fatales, por el 13,1% en Norteaméricay el 32% en Asia.

El número de ataques en países donde se caza es similar al de países donde no se caza, lo que contradice la hipótesis de que la caza eliminaría los individuos más extrovertidos que podrían ser, en último término, aquellos más propensos a atacar seres humanos. Los ataques defensivos de osas con crías fueron el escenario más frecuente (47%), seguidos por los producidos en encuentros repentinos a corta distancia (20%). La presencia de perros (17%), la presencia de osos heridos o atrapados (10%) y los ataques predatorios (5%) fueron también escenarios recurrentes.

guia-de-los-osos-1080x671

El equipo ha constatado un incremento global en el número de encuentros físicos en las últimas décadas. “Una posible causa es el incremento de la población humana, el número de osos pardos en algunas zonas y, fundamentalmente, a una mayor accesibilidad a los hábitats oseros, lo que conlleva una mayor probabilidad de encuentro de ambos”, apunta un comunicado de la Universidad de Oviedo.

 

Pin It on Pinterest

Share This