Debido a su potencial para reparar los tejidos degenerados, las células madre han sido de gran interés para la comunidad científica. Este tipo de células residen naturalmente en nichos específicos donde reciben señales locales que las mantienen en un estado primitivo.

Los nichos para cada población adulta de células madre difieren; por lo tanto, la mayoría de los factores que mantienen las células madre específicas del tejido ejercen efectos locales restringidos a ese nicho. Solo se ha identificado un número limitado de factores de señalización que mantienen las células madre que residen en múltiples nichos.

Mantenimiento de las células madre

El factor de crecimiento II similar a la insulina (IGF-II, por sus siglas en inglés) se expresa en gran medida en el embrión y es necesario para el crecimiento embrionario y fetal normal. En la edad adulta, el IGF-II está regulado a la baja en la mayoría de los tejidos, con notables excepciones que incluyen el cerebro y el intestino.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Rutgers, revela la importancia del gen del factor de crecimiento IGF-II en el mantenimiento de las células madre adultas tanto en el cerebro como en el intestino.

En referencia al estudio, el investigador Steven Levison, director del Laboratorio de Neurobiología Regenerativa de la Escuela de Medicina de Rutgers y miembro del equipo que realizó el hallazgo, comento:

“El papel que juega el gen IGF-II en las células madre adultas ha sido en gran parte desconocido, al punto que este factor de crecimiento llegó a considerarse prescindible en los adultos. El descubrimiento de que existe un factor, un producto genético que es común entre más de una población de células madre adultas es notable”.

Para el estudio, el equipo de investigación evaluó la respuesta de un grupo de ratones adultos a los cuales se les eliminó el gen en dos formas: rápidamente durante 5 días o más lentamente durante 15 días.

Vinculo detectado

Los investigadores encontraron que la eliminación rápida del gen llevó a una pérdida acelerada de células madre de ciclo rápido que reponen el revestimiento intestinal, lo que condujo a una pérdida de peso dramática y muerte en una semana.

La eliminación más lenta del gen permitió que los ratones sobrevivieran debido al reclutamiento de una segunda población de células madre del intestino, más inactiva, cuya existencia los investigadores han debatido.

Respecto a los efectos en el cerebro, el experimento reveló que la mitad de las células madre en dos regiones del cerebro que albergan células madre neurales se perdieron, lo que causó déficits en el aprendizaje y la memoria, aumento de la ansiedad y pérdida del sentido del olfato.

De manera colectiva, estos resultados demuestran que la pérdida de IGF-II reduce la actividad clonogénica de las células madre intestinales (ISC), apoyando la idea de que IGF-II es esencial para el mantenimiento de las ISC en adultos, y muestra un vínculo crucial entre las células madre del intestino y el cerebro.

Fuente: tekcrispy.com

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