A veces tienes que hacer una pausa, y eso no es ser débil: es saber cuidarte.

  

Muchas veces nuestro cuerpo nos manda señales que sugieren que estamos cansados y que necesitamos una pausa. Pero no siempre lo escuchamos, porque creemos que estar cansados es una debilidad. ¡Si tú siempre puedes con todo!

Sin embargo, no debes confundirte. Eres un ser humano, no una máquina. Y sí, eres fuerte. Eres muy fuerte por haber llegado hasta donde estás hoy, seguramente superando millones de obstáculos. Pero tal vez necesitas frenar un poco.

¿Crees que puedes estar en uno de esos momentos en los que necesitas poner un freno y repensar el lugar en el que estás parado?

 

Si reconoces varias de estas señales, seguramente así sea y necesites con urgencia un respiro.

1. Sientes que vives más para los demás que para ti

Tal vez llegue el domingo a la tarde y sientas que se te pasaron los días de la semana sin hacer nada por ti. Quizá siempre fue así, pero ahora te molesta demasiado. ¿Dónde se me fue el tiempo? ¿Por qué no lo estoy usando en lo que me hace feliz?

Si te haces esas preguntas a menudo, es posible que necesites parar un poco y analizar tu situación actual, ya que seguramente algo en ella no está funcionando bien.

2. Estás intolerante

Cuando empieza a molestarte todo lo que los demás hacen a tu alrededor y te vuelves intolerante incluso con las personas que amas, lo más probable es que lo que de verdad te molesta esté dentro tuyo.

Solo que a veces es más fácil enojarse con los demás que detenerse a pensar por qué te sientes así.

3. Emociones a flor de piel

En relación con lo anterior, otro síntoma de que necesitas tomarte un descanso es tener las emociones a flor de piel. Puede haber momentos en los que te sientas más sensible que en otros. Pero cuando pasas largos períodos de tiempo yendo del amor al odio en un instante, es que posiblemente hay algo que te está desbordando.

4. Falta de creatividad

No es necesario que te dediques al arte para ser creativo. Todos necesitamos poner una dosis de creatividad en nuestra vida. Ya sea para solucionar un problema del trabajo o para arreglar el hogar.

Si tienes esa sensación de que no se te cae una idea, de que no eres capaz de manejar nada que se salga de la rutina ni cambiar un pequeño hábito, si no tienes el impulso de vincularte con tu lado más creativo… ¡Necesitas urgente un descanso!

5. Sientes que nadie te entiende

Cuando hablas sobre cómo te sientes con la gente, nadie parece entenderte. De pronto, sientes que todo el mundo ha encontrado la clave de la vida excepto tú. Y tienes esa sensación de que no puedes compartir con nadie a tu alrededor.

¡Ultra señal de alarma! Necesitas un descanso que te permita volver a conectar con tu entorno.

6. Te domina la apatía

Terminas tus obligaciones diarias, y no te quedan ganas de nada. Lo único que deseas es llamar al delivery y tirarte en la cama a ver una serie hasta quedarte dormido. No te motiva nada: de hecho, no sientes que haya nada por lo que valga la pena esforzarse.

Si te sientes así, es porque definitivamente el cansancio te está venciendo.

7. Inmunidad baja

Si la cosa ha llegado a niveles más altos, puede que empiece a verse en tu salud. Una primera señal es notar que tu inmunidad está baja: coges resfriados demasiado seguido, o padeces de pequeñas gripes que se te complican.

¡Es necesario que te des un respiro!

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