Las especies de plantas que han evolucionado para soportar niveles elevados de dióxido de carbono crecen muy poco cuando se mueve a una comunidad de plantas  diferente, según se desprende de un estudio publicado en ‘Nature Communications’.

“En un esfuerzo por salvar ciertas especies, ha habido un interés por mover las plantas o los animales a hábitats más adecuados climáticamente”, ha señalado la autora principal del trabajo, Elizabeth Kleynhans, de la Universidad de la Columbia Británica.

Sin embargo, su investigación indica que una especie que se adapta en una comunidad no podrá transferir sus características en otras comunidades.

Los investigadores probaron estos resultados examinado pasto azul de Kentucky que, durante 14 años, expusieron a altos niveles de dióxido de carbono. Las semillas de estas hierbas fueron transportadas a Vancouver y sus descendientes fueron transplantados de nuevo en parcelas, tanto en un campo con la diversidad ‘conocida’ en años anteriores, como en cotra diferente.

Y así, los expertos descubrieron que la respuesta de las gramíneas era diferente dependiendo de si las hierbas que las rodeaban era conocidas o no. “Los beneficios desaparecieron en aquellas plantas que fueron ‘cambiadas de barrio’ y no en aquellas que evolucionaron con niveles altos de dióxido de carbono en el mismo entorno que ya conocían”, ha apuntado la autora.

Los investigadores sugieren que próximos estudios podrían centrarse en exponer las plantas de diversas especies a otros cambios ambientales, como el aumento de la temperatura. “Puede que no seamos capaces de predecir cómo van a responder las plantas al cambio climático examinado factores físicos, como el dióxido de carbono o de temperatura por sí sola. También tenemos que tener en cuenta que la interacción entre especie influye en la evolución”, ha concluido Kleynhans.

Fuente: Agencia Europa Press

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