Científicos del INCLIVA y el Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular de la Universidad de Valencia, han ideado el desarrollo de material que combina polímeros biodegradables sintéticos con materiales de origen natural del propio paciente.

Un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria de Valencia (INCLIVA), junto con el Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular de la Universidad Politécnica de Valencia están desarrollando un proyecto de investigación, bajo el nombre de “Microesferas para la regeneración del cartílago en las articulaciones”, que trataría de apoyar a aquellos impulsores que convirtieran sus ideas en tecnologías sanitarias innovadoras.

Según Carmen Carda, Doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia (UV) e investigadora del INCLIVA, el grupo de Investigación en Histopatología e Ingeniería Tisular de la UV lleva años analizando esta posible combinación entre células y materiales para tratar de regenerar el tejido dañado, en concreto el cartílago articular. En concreto, apunta Carda, “se han desarrollado unos materiales que combinan polímeros biodegradables sintéticos con materiales de origen natural del propio paciente”.

El resultado de esta combinación es la producción de un material que se coloca en el lugar dañado. Según estudios preliminares en conejos, se ha demostrado que, al cabo de tres meses, el organismo ha sido capaz de desplazar el material colocado anteriormente y lo ha sustituido por tejido con aspecto histológico del tejido natural y con una superficie articular totalmente funcional.

Revisado por el MIT

Este proyecto participa en el Programa de Mentorización Internacional, de la Fundación para la Innovación y la Prospectiva en Salud en España (FIPSE), que a su vez está coordinado en el programa del MIT IDEA Global, puesto en marcha por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Por este motivo, según apuntan desde el INCLIVA, el proyecto ha sido revisado durante dos días por profesores del MIT y de otros centros de innovación de Boston (Estados Unidos). De estas reuniones esperan que les ayuden a explorar las opciones de patentar el avance, producir posibles dispositivos médicos para aplicarlo o realizar un estudio de mercado para analizar su posible viabilidad.

Para María Sancho-Tello, investigadora de la Universidad de Valencia, “hemos recibido recomendaciones y sugerencias para mejorar el proyecto: de carácter científico, metodológico, relacionadas con la posibilidad de patentarlo, incluso la comercialización”. Según Sancho-Tello, ahora tienen “seis meses para mejorarlo, con algunas estancias más en Boston y Madrid, trascurridos los cuales tendremos que hacer una nueva presentación”.

Fuente: consalud.es

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